No entiendo mucho sobre las células madre. Tampoco entiendo mucho qué tiene que ver un lince con un niño de un año o año y medio. Pero los curas de eso sí entienden: por eso se le llama padres. Antiguamente se les llamaba tíos, porque tenían sobrinos.
El portavoz de los curas, (éste debe de ser un cura de alto rango, algo así como el mariscal de campo) un tal Martínez Camino (eso de Camino le viene pintiparado) entiende de todo; pero de todo. El otro día un niño con una enferedad congénita, se ha curado gracias al cordón umbilical de su hermano, recién nacido. Eso sí, se tuvieron que seleccionar embriones y por tanto destruir otros. El trasplante fue un éxito y, al parecer, el primero que se ha realizado, de estas caracteristicas, en el mundo. Enhorabuena.
Pero amigos, a los que como yo, de estas técnicas entendéis poco y a los que nos parece un avance de la ciencia, llega el cura Camino (el mariscal de campo, su jefe o su ayudante) y dice que para implantar el embrión seleccioado, ha habido que destruir otros muchos. ¡Jo, estos curas lo que saben! y sin un Nobel que llevarse a la boca. ¡Qué injusticia!
Me pregunto, desde mi ignorancia, que si un embrión es la fecundación de un óvulo por un espermatozoide, (y sigo diciendo desde mi ignorancia) un espermatozoide es la mitad de un embrión. Por tanto, el matar o destruir espermatozoides por un desagüe, sería "medio-destruir" un embrión y, ya puestos, será medio crimen. Si es así, ¿cuántos medios crímenes habremos cometido todos nosotros, incluidos los mariscales, ayudantes o jefes? J

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